Bursitis Prepatelar

Una de las causas generales de la hinchazón y el dolor en el área superior de la rótula es la bursitis prepatelar, o como se conoce comúnmente, la rodilla de la criada. Esta condición recibió su nombre de “rodilla de criada” porque aparece con frecuencia con personas que se arrodillan por un largo tiempo mientras trabajan, como criadas, jardineros o capas de piso.

¿Qué es la bursa?

Una bolsa delgada llena de líquido que reduce la fricción entre varios tejidos, como músculos, articulaciones y piel, se llama bursa. Las bolsas no son muy gruesas, incluso podemos decir que son muy delgadas (como un globo sin aire), pero de todos modos existe la posibilidad de inflamación e irritación. Cuando esto sucede se llama bursitis.

También hay otra condición llamada “bursitis infectada” que se produce cuando la bolsa se infecta e inflama debido a un traumatismo o daño en la piel.

foto bursitis prepatelar

Síntomas de la bursitis prepatellar

Los síntomas de la bursitis prepatellar o de rodilla son los siguientes:

  • Rótula hinchada
  • Movilidad parcial de la rodilla.
  • Dolor en la movilidad de la rodilla.

Con esta afección, la inflamación no ocurre en la articulación de la rodilla, sino en la bolsa. Para evitar malentendidos del popular “agua en la rodilla”, tenemos que hacer una clara diferencia entre las condiciones en que el líquido se acumula dentro de la bolsa y la articulación de la rodilla.

Los síntomas de la bursitis prepatellar generalmente se provocan al arrodillarse, por lo que la persona que la padece tiene que quedarse quieto para sentirse aliviado.

¿Qué pasa con el tratamiento de la bursitis prepatellar?

Básicamente, el tratamiento comienza cuando una persona que tiene bursitis prepatellar comienza a evitar las actividades que provocan la afección. Algunas personas también sienten drenaje de bursa o escisión. Si está infectado, es muy importante comenzar un tratamiento con antibióticos lo antes posible.

El drenaje con bursa generalmente se realiza en un consultorio de cirugía con la ayuda de una aguja y una jeringa. Cuando existe la posibilidad de una infección, se ha demostrado que esto es útil. En algunos casos, cuando el líquido no deja de acumularse, es probable que sea necesario eliminar la bolsa. Este proceso se lleva a cabo en el quirófano.